jump to navigation

La mala suerte y su porqué Mayo 29, 2008

Posted by isma18 in Esto no tiene sentido., Reflexión, Uncategorized.
4 comments

A todos nos ha pasado eso en el que todo te sale tan en contra tuya que te pones a pensar en porqué te está pasando todo esto. Es fácil, amigos. Dios se ha revelado contra ti. Es así de fácil.

¿Qué de repente ha aparecido una obra en medio de la calle de un día para otro que no te deja dormir? Eso ha sido Dios. ¿Qué se te ha averiado el ordenador, sin haberlo encendido durante días y días? Eso ha sido Dios. ¿Qué llevas escuchando el nuevo disco de Camela durante días y días? Eso no ha sido Dios. Eso has sido tú que te has quedado hipnotizado ante tal calidad musical que el disco puede ofrecerte.

Pero volvamos a ese misterioso plan de Dios para hundirnos gracias a una racha de mala suerte, que puede durarle a una persona, días, e incluso meses. ¿Pero porqué lo hace?, pues es fácil amigos. Él apunta en una especie de moleskine a los que, simplemente, hacen el mal por la calle, o dicen blasfemias sobre él. Después elige en una ruleta la desgracias que le van a caer a dichas personas. Ejemplo: Estás andando tan tranquilamente por la calle, cuando de la nada, surge una señora en un balcón, con un peligroso instrumento. Una regadera. Con tan mala suerte, que en vez de regar a las plantas, te riega a ti directamente.

En esa situación la culpable no ha sido, y no debe de ser la señora. No es que sea torpe no. Eso es mentira. Dios sabía que 5 minutos antes, no habías dicho ni un mísero “perdón” con el hombre que te habías chocado en la acera de enfrente. Para ello, y como método de venganza utiliza un instrumento tan despiadado como una regadera, para joderte, y producirte unos cuantos remordimientos por lo que has hecho mal. Debías haber hecho eso. Deberías haber pedido perdón a aquel hombre. Ahora te jodes, mala persona.

Eso sí, si cuando te ha caído el agua, procedente de la regadera de esa señora que ha aparecido tan campante en su balcón, se te ocurre decir un “Me voy a cagar en Dios”, el castigo puede ser aún mayor. Dios odia las blasfemias y tu le has insultado. Podías haberte cagado en su madre, o en todos los antepasados de la señora esa. Pero no, ha tenido que ser en Dios, ¿verdad? Pues bien, ahora como castigo, se te ha estropeado el móvil. Y no es que haya sido el agua que ha caído, procedente de la regadera de esa señora que ha aparecido tan campante en su balcón, la que haya estropeado el móvil ese nuevo, que te compraste ayer. No. Ha sido Dios, por insultarlo. Está muy cabreado contigo.

Y si de repente sueltas otro “¡Me cago en Dios y en toda su p.. creación, hostias!” Dios se cabreará tanto que de repente, caerá una bomba atómica del cielo que destruirá todo tu pueblo, y alrededores (incluido a la señora que había aparecido tan campante en su balcón, que te había regado con el agua procedente de su regadera). Y eso no han sido los americanos que les han dado por destruir España, no. Eso ha sido Dios, por insultar a su creación, que de otra parte, también te estabas insultando a ti mismo, porque formabas parte de dicha creación (lo cual es mucho más absurdo).

Así que si tienes un mal día, ya sabes. La culpa ha sido del señor de la creación de la humanidad y del universo que te tiene incluido en una LISTA NEGRA, leñe. Ya sabéis que Dios es una persona muy poderosa que puede hacer que de vez en cuando la humanidad caiga en desgracia con sus rayos láser que le salen de sus ojos, que puede crear a un nuevo ser vivo con un Play-Doh, y de vez en cuando hace que su hijo (Jesús) aparezca como una mancha en la pared de tu cocina. Así que cuidadito con lo que hacéis.

PD: Esta teoría estúpida cobra menos sentido si se le preguntará a Dios personalmente. Pero es lo que tiene no contrastar las noticias del cielo.

¡Menudo viajecito! Mayo 8, 2008

Posted by isma18 in Esto no tiene sentido., Uncategorized.
6 comments

(Aparentemente no tiene sentido juntar la canción de Massiel con un viaje en autobús, en esta imagen que parece la portada de un disco de los 70… Pero tras leer este post, lo entenderás todo…)

Tras ver que cada viaje que realizaba en autobús, resultaba más aburrido que el anterior, ideé la semana pasada un plan para hacerlos más divertidos. Lo llevé a cabo, ¡y vaya si funciono!. El plan es el siguiente:

Para tener un viaje de autobús “movidito” tienes que hacer creer a una pasajera que el autobús no va a Madrid (como ella piensa) sino al mismísimo Infierno (“¡el infiernoooooooorl!”). Se volverá loca y no parará de decirle al conductor la siguiente frase:

“Oíga, ¿seguro que este no para en el mismísimo Infierno? ”

Después de decir la misma frase 50 veces, la señora desaparecerá del autobús sin dejar rastro.

Tras ver desaparecer a la pobre señora, y ver la cara de sorpresa de algunos de los pasajeros, aprovecha y cuenta el chiste de “mis tetas” ante todos..Levántate de tu sitio, y ponte una nariz roja. Ríete lo más que puedas cuando llegues al final del chiste en sí, de forma de que, uno de los pasajeros, se atreva a contarlo mejor que tú. El hombre pondrá acento andaluz mientras lo cuenta (para que el nivel de comicidad sea lo más alto posible). Entonces (aquí viene lo mejor) cuando llegué al final del chiste y tras terminar la frase “¡no, pero me gustaría verlas!”, acompañado de una estúpida risa final, el pasajero se convertirá en Massiel. En ese momento la risa de los pasajeros, se convertirá en miedo, tras oír de su boca un “La, la, la”…

Después, aprovecha y saca una pistola de rayos láser. Apunta hacía la cara del hombre convertido en Massiel, acabarás con ella y con su dichosa canción.Todos te aplaudirán, y te alabarán como si fueras un héroe que sólo hace su trabajo, salvando al autobús de su autodestrucción, mientras en tu IPOD suena Kraftwerk.

En ese mismo momento, el conductor del autobús pondrá la película “Casper” (la película esa del fantasma ese tan soso), para entretener a los pasajeros del autobús. Pero tras acabar la película, el conductor morirá de un ataque de abejas asesinas, y te tocará conducir a ti el autobús. Sácate las manos de los bolsillos, arráncate la camiseta con las manos (en un ataque de heroicidad tuya), haz que suene una música rock de fondo, e intenta calmar a los pasajeros con una frase, que a todo el mundo tranquilicé:

“Todo esta bajo control No se preocupen. Soy un héroe”.

Y lo demás es historia. Y de la buena. Con violencia, sexo, acción, y todo lo que se os ocurra..

PD: Esto en la vida real no pasará nunca. Aunque claro, si a alguien le pasa todo esto en un autobús ¡que no dudé en contármelo!..